noches entre pautas,
escribo en la incertidumbre,
sobre los vasos ausentes,
bebiendo lágrimas de ciudad
perdido en el silencio.
Reposo en la luna,
en las nubes que me cubren,
en las sombras de las luces,
en el parpadeo de los pecados.
Se me inflaman las ojeras,
se me inflama la culpa,
sufro en quietud,
en el óxido de los errores,
en el tirol de las faltas.
Pongo la decencia
en sabanas percudidas,
me cobijo en cristales
y en respiros,
los ojos no cierran,
la tranquilidad se tarda.
Cansancio de espíritu,
estrellas secas vigilando mi mirada,
saco la nostalgia,
muerte en reserva,
oscuridad que me abraza.
Madrugadas de Hotel,
noches de arrepentimiento,
escudriño de alma,
confesión al vacío
palabras para al alba.
Escrito por:
Arturo Lizárraga Osorio
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